Ven trabajadores de Mexicana nueva esperanza de volver a volar

El 21 de julio Mexicana de Aviación hubiera cumplido 98 años, pero hace nueve una crisis financiera cortó sus alas, agravada por la situación de la economía mundial, problemas laborales y el brote de influenza A H1N1, por lo que en abril de 2014 fue declarada en quiebra, tras varios intentos de retomar el vuelo.

Sin embargo, la semana pasada, a los extrabajadores de la aerolínea se les abrió una esperanza, luego de que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, comentó que se buscarán opciones en este caso.

“Habría que ver si tenemos los fondos, si es viable, porque somos los representantes de los ciudadanos y tenemos que cuidar el dinero del presupuesto. Entonces, tiene que analizarse de que haya justicia, así como el costo-beneficio, es decir si es viable”, señaló.

“No se debe descartar nada y hablar con los trabajadores como se está haciendo y buscar opciones, buscar alternativas”, aseguró el mandatario en su conferencia mañanera del 21 de agosto.

Mexicana de Aviación detuvo sus operaciones el 28 de agosto de 2010 para someterse días después a concurso mercantil, producto de la falta de liquidez por adeudos que superaban los 15 mil millones de pesos, una carga contractual, los efectos de la crisis económica mundial de 2008 y del brote de influenza A H1N1 sobre el tráfico de pasajeros.

De ahí que hace nueve años la aerolínea buscó a inversionistas para volver a despegar, y fue en enero de 2011 cuando PC Capital entregó a las autoridades un listado de inversionistas que capitalizarían con 200 millones de dólares a Mexicana, para iniciar operaciones en febrero.

Sin embargo, el grupo de capital privado y banca de inversión no acreditó los recursos, por lo que en marzo Tenedora K reemprendió la búsqueda de un nuevo inversionista, y en los seis meses posteriores a la salida de PC Capital nuevos grupos anunciaron su interés por participar, como Altus Prot, TG Group, Avanza Capital, Med Atlántica e Iván Barona, pero ninguno concretó la compra.

El 9 de junio de ese año, TG Group salió de la puja, pero debido a que al parecer presentó documentación falsa el concurso mercantil entró en una supuesta fase final con sólo dos grupos de inversionistas, Iván Barona y Altus Prot.

Un mes más tarde, Grupo Avanza Capital exhibió ante el conciliador y administrador de la empresa una garantía bancaria por 300 millones de dólares y el 8 septiembre un juez encargado del concurso mercantil fijó un nuevo plazo para el rescate, y aclaró que de no darse una resolución pronta sería declarada en quiebra.

De ahí que el 9 de noviembre de 2011 el juez rector evaluó una segunda prórroga para la aerolínea, a unos días de concluir el plazo que ya había estipulado tras el reinicio del cómputo del período de conciliación.

Posteriormente, el 12 de diciembre de ese mismo año Mexicana contó con los documentos que amparaban activos tangibles e intangibles de la empresa localizados en Estados Unidos, lo que abrió una ventana de esperanza al proceso.

El entonces conciliador, Gerardo Badín, dijo que la empresa recibía ingresos mensuales de la base de mantenimiento (MRO), recintos fiscalizados y de cuentas por cobrar, por lo que para financiar su operación sólo bastaría la inversión de 250 millones de dólares.

Para el 17 de enero de 2012, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión propuso que el gobierno federal otorgara una carta de crédito por 300 millones de dólares para reiniciar las operaciones de aerolínea.

Un juez confirmó el 31 de enero de ese año que el grupo Med Atlántica contaba con los 300 millones de dólares en un fideicomiso para capitalizar a la empresa y el 24 de febrero anunció que la firma había demostrado la solvencia y condiciones para quedarse con las operaciones de la aerolínea.

Sin embargo, el 8 de marzo Tenedora K informó que no se había realizado la transmisión del control accionario de Mexicana de Aviación y compañías relacionadas y el 21 de marzo el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) acotó que no participaba en negociación alguna que tuviera como fin una posible participación en sociedad con Mexicana, relacionada con los nueve aviones que mantiene como resultado del crédito otorgado en 2009 a la aerolínea.

Con la entrada del gobierno de Enrique Peña Nieto, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) de esa administración, Gerardo Ruiz Esparza, dejó en claro que no rescatarían a Mexicana de Aviación, ni a ninguna otra aerolínea con problemas financieros.

En tanto, la nueva jueza rectora del concurso mercantil de Mexicana de Aviación, Edith Alarcón, negó a Iván Barona y BF International Mining Traders la ampliación del plazo estipulado para presentar los recursos necesarios.

A finales de 2012, la jueza dispuso de un nuevo plazo de 45 días hábiles para comprobar hasta 300 millones de dólares, necesarios para que la línea aérea hiciera frente a sus deudas y operara nuevamente.

Sin embargo, como Iván Barona no acreditó los 100 millones de dólares perdió su carácter de único y potencial inversionista, por lo que quien demostrara contar con los recursos se quedaría con la aerolínea o de lo contrario se declararía la quiebra.

A horas de que venciera el nuevo plazo, el dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de Transportes, Transformación, Aviación, Servicios y Similares, Miguel Ángel Yúdico, dijo que Grupo Fides Gestión Financiera, por conducto de su representante Francisco Campuzano, presentó documentos en los que garantizó contar con los recursos necesarios para Mexicana de Aviación.

En ese momento, el secretario general de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación (ASSA), Ricardo del Valle, dio a conocer que trabajadores de la empresa prepararían emplazamientos a huelga ante el posible anuncio de quiebra de la línea aérea.

Hacia 2013 se propuso la creación de un fideicomiso en favor de los trabajadores de la aerolínea, quienes pidieron a la jueza rectora una nueva prórroga para capitalizar a la base de mantenimiento MRO de Mexicana.

Y fue hasta enero de 2014 cuando el conciliador Badín anunció el acuerdo para capitalizar a Mexicana MRO, que aceptan los principales acreedores: Bancomext, Banorte y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Sin embargo, ninguno de los planes para rescatar la empresa funcionó y el 4 de abril de 2014 la jueza Edith Alarcón declaró la quiebra de la aerolínea y de sus filiales Link y Click, tras poco más de tres años de estar bajo esa figura y en busca de inversionistas que le permitirían reanudar sus operaciones.

Fuente: NTX

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